Concierto
Guitarra, siempre guitarra, de Gerardo Alfonso, con obras del
artista plástico Nelson Domínguez. Presentación de los cassettes de
sonido de los conciertos de Santiago Feliú y Vicente Feliú y Cuatro
maneras de mirar, de los trovadores Axel Milanés, Diego Cano, Rita
del Prado y Fernando Bécquer. Sábado 30 de enero de 1999.
Gerardo Alfonso
nace en La Habana en 1958. Se inicia como trovador en 1980, bajo la
influencia de la Nueva Canción cubana. Sus temas incorporan elementos
de la música latinoamericana, fundamentalmente la brasileña y la caribeña.
Ha realizado presentaciones junto a María Betania, Pablo Milanés, Silvio
Rodríguez, Santiago Feliú, Carlos Varela y Frank Delgado, entre otros.
Ha presentado su música en varios países de Europa y América. Importantes
artistas y agrupaciones cubanas han grabado e interpretado sus temas.
Su discografía incluye Volando hacia la luna (1990), Los lobos
se reúnen (1993), Diviértete un poco (1994) y Sábanas
blancas (1996). Gerardo Alfonso aparece en varias producciones discográficas,
antologías de la Nueva Trova y de la música cubana en general. Ha hecho
música para varios filmes y documentales.
Guitarra, siempre
guitarra
Para suerte de los
seguidores de la Nueva Trova, luego de la generación de sus iniciadores,
han existido otros muchos que se han sumado a darle vida a la poesía
navegando entre cuerdas.
En la década de los 80, un grupo de trovadores,
una suerte de Segunda Generación dentro de la Trova, es el que va a
poner nuevas ramas y hojas y frutos al ya generoso árbol de esta música.
Dentro de esta oleada se inserta la obra del trovador que llega hoy
a animar los aires y muros de nuestro patio colonial. Es Gerardo Alfonso
el que estará a guitarra limpia desde la cercana escena y la humana
poesía de sus creaciones. Gerardo Alfonso, uno de los nombres necesarios
desde hace ya algunos años a la hora de trovar, acumula en su obra además
de muy buenas propuestas textuales, un importante trabajo de fusión.
Como creador, Gerardo ha aprovechado, junto a su raíz citadina y popular,
las amplias posibilidades rítmicas de la fusión
De viaje a través de
sus canciones es posible descubrir desde un rock o un reggae, hasta
un rap o sencillamente un guaguancó. Todo eso sin abandonar jamás la
esencia trovadoresca de buscar, mediante la poesía, el constante cuestionamiento,
la mirada en derredor que pasa a través del amor; del hombre y de la
sociedad; de la vida de ahora mismo con todas sus aguas y sequías. Por
hoy, estará Gerardo Alfonso junto a nosotros, más trovador que nunca,
desde la afilada o tierna voz de sus seis cuerdas y sobre la voz de
sus versos. Quedémonos a escuchar el regalo de este concierto que atardece
con más guitarra que siempre, para, al menos durante una canción, aquietar
todas las distancias o colores que separan, todos los lobos reunidos,
todas las sábanas blancas.
Antonio López Sánchez
Eres nada
Un silencio universal
y la vida se paró, tú pasabas.
El tiempo se recostó
con la espalda en la pared
descansaba y tú andabas.
Así, lentamente llenaste el cielo
descansaba y tú andabas.
Así, lentamente llenaste el cielo
la lluvia humedecía tus cabellos
que me ataban.
Caminamos sobre el mar
sobre hojas de cristal que saltaban.
Nunca supe qué pasó tu beso
se oscureció en mi almohada.
Y hoy, que los días parecen niños corriendo con las manos agarradas
tú no pasas.
Y hoy, que la vida salta desnuda
y grita su existencia encabritada
eres nada.
Gerardo Alfonso