Doctorcito de pacotilla:
Es usted
una mala persona. Y creo que lo sabe. Puse en sus manos toda mi confianza y
usted la ha traicionado. Nunca me he sentido tan ofendido
como artista. Jamás había visto mi obra tan
vilipendiada. Es usted un villano Doc Hollywood. Y espero
que se disculpe.
Evaristo.
Doc Hollywood responde:
Evaristo, Evaristo... te noto un tanto tenso y percibo cierta hostilidad en tu manera de enfocar la situación que nos ocupa. Vayamos por partes, como dijera Jack El Destripador ¿vale?. Mira, en ningún momento he querido insultar tu trabajo, ni a ti como artista. Eso sería faltar totalmente a la verdad. Una enorme falacia, vamos.
Y es que yo no te considero artista.
No
puedo imaginar cómo alguien va a querer colgar en
sus paredes alguno de los engendros pictóricos que mostraste
en aquella exposición diabólica. “SIMBIOSIS”. Evaristo, podías haberle puesto a tu exposición “KAFKA Y LOS LUNNIES” o “DE SEVILLANAS CON ROBIN HOOD”. ¡Sería irrelevante! ¡Aquello no era un evento artístico! ¡Era una abducción masiva! ¿”SIMBIOSIS”? En todo caso “SIMVERGUENZA”.
35 cuadros a cual más infame, Evaristo. Eso sí, debo reconocer que a medida que avanzaba por los salones de aquella galería, podía apreciar cómo te superabas pintura a pintura. Te di un margen de comprensión, que se esfumó a la tercera muestra de tu... arte. A partir de ahí todo fue a peor. “ESTRUCTURA GENÉTICA ETÉREA”, llamaste a aquello. Un donut de chocolate medio mordido sobre fondo blanco.
Eso
era todo.
Y habría sido suficiente, si no te hubieses empeñado en ¿deleitarnos? con otras demenciales representaciones de lo primero que se te pasa por la cabeza. No fue casualidad que aquel señor inglés, tan distinguido, se desmayara tras visualizar tu trabajo nº 7... sí, ese que decidiste llamar “ABSTRACCIÓN Y METAFÍSICA” ¡Por Dios, Evaristo! ¡¡Ese cuadro representaba la castración de un pingüino Emperador a manos de un samurai con la cara de George Michael!! ¿ARTE? ¡¡¡”ARTE” EL HARAKIRI!!! Y ¿qué me dices del enloquecedor tríptico al que denominaste “MÁS ALLÁ DEL AMOR” y en el que un astronauta, con una rosa en la mano, persigue, armado con una ballesta, a una máquina expendedora de tabaco que responde a la agresión con un tirachinas.
Pero la culpa no es tuya Evaristo, no, desde luego que no. La culpa es toda mía. De principio a fin. Fui incapaz, la primera vez que me comentaste tu caso, de ver en ti la amenaza que eres. Tenía que haberte recetado Valium hasta el 3010 o así. Todos mis años de experiencia no han servido para detener tu carrera de pintor vanguardista, alucinado y demente. He fracasado Evaristo. Lo sé y eso me hace sentir mal. No obstante, creo que si esta noche puedo alquilar una habitación en el hostal que está frente a tu galería y, desde una ventana, acertarte con un dardo que en estos momentos preparo en la mesa de mi despacho... no todo estará perdido. El rifle es fiable, yo como tirador soy bueno... y lo que le he metido a ese dardo no te matará, desde luego... pero de que se te olvida pintar... ¡ESO FIJO!
Ah!
Y si esperas una disculpa, lo llevas claro querido. Que tengas
un buen día... yo lo tendré a partir de mañana.
Un saludo.


Consultas anteriores:
| |
|
|
La
SGAE no se hace responsable de las opiniones emitidas
por Doc Hollywood |