Consultas a Doc Hollywood:
Estimado Doc Hollywood:

Ante todo perdone que insista un poco en espera de respuesta a mi correo de hace unos días. Verá, es que estoy realmente ansioso por saber si por fin he hallado el camino correcto para convertirme en guionista de cine. Sé que usted me comentó que debía ser más realista y dejar a un lado esa forma, un tanto atípica y fantasiosa, que tengo de percibir la realidad y que quizás sea lo que interfiera en esa carrera de guionista para la que sé que estoy destinado .

Federico. Albacete.

Doc Hollywood responde:
Querido Federico:

Perdonado estás, pero creo que sería sensato aclarar un par de cosillas antes de centrarnos en el tema que nos ocupa y que no es otro que tu deseo de ser guionista de cine y la manera de vencer los obstáculos que vayan apareciendo en el camino para lograr esta meta personal.

Federico, lo de “insistir un poco” es un eufemismo. Me has estado dando la tabarra durante dos días seguidos que ni Glenn Glose en Atracción Fatal. ¡677 correos en menos de 48 horas! ¿Insistir un poco? Hijo, tu concepto de la medida es proporcional a la facilidad que posees de concebir historias que si Dios existe, espero que no vean la luz jamás.

Dices, Federico que lo tuyo es el drama histórico. Discrepo. Lo tuyo en todo caso es el “drama histérico”, porque eso es exactamente lo que experimenté al leer el guión que me enviaste.

Un ataque de histeria.

Para empezar, jamás (y ruego que te fijes bien en la palabra JAMÁS y la grabes en tu mente junto a su significado) JAMÁS Alejandro Magno recibió apoyo aéreo para batir al ejército persa en la batalla de Gaugamela. Y aquí podríamos detenernos y reflexionar sobre la idea central de ese guión que adjuntaste con tu consulta. Esa historia de un piloto de caza macedonio ¡del año 331 a.c.! que debe huir de un comando enemigo que trata de capturarlo para hacerse con la tecnología del aparato derribado por… ¿arqueros persas, Federico?... me ha obligado a reflexionar profundamente acerca de la mejor manera de abordar tu problema.

Parafraseando a mi hijo adolescente, haré uso de su frase favorita…”tú flipas tronco”. Ni Alejandro Magno tuvo aviones en su ejército, ni el rey de Persia era cinturón negro en Hapkido, tampoco los generales de Alejandro bebían Larios con Coca Cola como anestésico si tenían que ser cosidos por el cirujano… y, mucho menos, ¡muchísimo menos!… bailaban reggeatón para celebrar sus victorias sobre los persas.

Lo tuyo no es el drama histórico, lo tuyo es el terror. Puro y sin adulterar. Leyéndote conocí el miedo. Tú, no es que te tomes ciertas licencias a la hora de crear un guión. TU REESCRIBES LA HISTORIA.

Pero Federico, me has pedido ayuda y yo te la voy a dar, ¿vale?

De momento vamos a hacer un ejercicio de autocontrol que te ayudará a sosegar ese inquieto espíritu divagador que posees y que te permitirá centrarte con una facilidad increíble en tus metas.

Es un ejercicio sencillo, de fácil ejecución y que consiste en no escribir nada durante 50 años. ¡NI UNA LETRA FEDERICO! ¡NADA! 50 años quietecito, relajado, tranquilo, sosiego total. Una vez pasado esos 50 años… me mandas un correo para estar al tanto de tus progresos ¿vale machote?

Que seguro estoy por aquí. Hala, venga…

Un saludo.

Crea tu página web Incluye tu música