La cosa va de carteles promocionales

Recientemente alquilé en el vídeo club la película SAW 2 . Para los que no saben de qué va la cosa, les cuento que la primera parte va acerca de un psicópata que lleva a personas elegidas por él, siguiendo un determinado criterio, a situaciones límites en las que o saben jugar sus cartas o la palman.

Bueno, reconozco que me “enganchó” la historia y a pesar de ser partidario de no seguir con entusiasmo las segundas partes... hice un excepción. Y me gustó. No como la primera, pero se dejaba ver. Aunque de lo que realmente quiero hablar es de la carátula de la peli, que suele ser como la de todas las pelis. Cartel promocional con un frase con “gancho” de las de toda la vida.

Y la de SAW 2 tiene su aquel.

El cartel en cuestión es la palabra SAW y a la derecha de ésta, su estatus de secuela viene reflejado no mediante un número... sino de dos dedos cortados. “Mola”, que diría un amigo del que no pienso hablar hoy y menos mañana si puedo evitarlo... la semana que viene tampoco ¿vale?, Pero a lo que iba, sigamos con el cartel. En rojo y acotado por sendas barras arriba y abajo aparece además... “CENSORED” y, más pequeñito, “Cartel censurado en USA”... ¡cómo pa' no verla! Eso sí, al menos en mi caso, por poco pierdo las ganas de sentarme a disfrutar de la peli por la frase que viene a continuación... “DECIDE RÁPIDO O MUERE DESPACIO”. ¿Por qué? ¿Por qué ese dilema? ¿No puedo sentarme tranquilo a ver la peli sin tener que estar al loro de que si no se piensa con originalidad la vieja calva de la guadaña hará acto de presencia? Citando a otro amiguete, por más señas de nombre Manu (éste es normal), “me gustan las películas malas”. Aquí mi colega se refiere a que no hay motivo alguno para estar en el cine enloquecido por una trama extremadamente sofisticada. Él solo quiere disfrutar, y yo ... y creo que mi esposa también piensa lo mismo.



No hay motivo para la paranoia. Sólo para el disfrute. Pero los carteles de los filmes nos llevan a asumir dilemas, a cambiar nuestros puntos de vistas, incluso a cuestionar nuestra filosofía de vida. Y no es justo .

Miren sino, el poster de El Exorcista (El Montaje del Director). Pone “LA PELICULA MÁS TERRORÍFICA DE TODOS LOS TIEMPOS” (ahí ya te cuestionas si debes verla) y añade En Una Nueva Versión Que No Te Dejaron Ver... ¡pues por algo sería tronco!

Que no, que si a veces he culpado a los críticos de chafarnos una peli, ahora señalo a los publicistas por ponernos a la defensiva y predisponernos a la neurosis fílmica. Sobre todo con los largometrajes de miedo, suspense o sucedáneos.

La Bendición , un filme de esos de corte apocalíptico tipo La Profecía que nada más fijarte en el cartel que exhibían los cines, leías “Una niña de 6 años puede ser la salvación”... ¡OJO! ¡Dice que PUEDE! ¡Igual esto se va al garete porque la cría no controla! ¿Cómo voy a ir a meterme en una sala oscura para sufrir con una historia cuyo final la misma publicidad pone en entredicho? No soy masoquista .

Pero la cosa sigue. Dreamcatcher para los angloparlantes o El Cazador de Sueño para el resto. Basada en una novela de Stephen King, un tío feo todo lo que quiere. ¿Frase promocional? INVADEN TU CUERPO. INVADEN TU MENTE. Y obvian a posta el detalle que estimo más importante de toda la película. ¿POR DÓNDE ENTRAN? Yo ni quise que me la contaran.

Sin embargo, he de reconocer que la que se lleva la palma es El Maquinista , de Christian Bale y Aitana Sánchez Gijón. “¿PUEDE ALQUIEN DESPERTAR DE SU PEOR PESADILLA... CUANDO NO ESTA DORMIDO?” Flipante.

Y es que no veo el día en que pase por delante de un cine y allí, deslumbrante, se encuentre pegado un cartel promocional en el que aparezca un tipo con una sierra en primer plano y detrás un bosque oscuro con una frase sobreimpresa que puede ser ésta:

"ESTÁ LOCO Y TIENE UNA SIERRA... PERO TRANQUIS QUE EL POLI BAJITO SE LO CARGA AL FINAL".

Sería reconfortante.

Digo yo...




Madrid, 20 de Abril de 2006.

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